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Lesiones dentales

Hay muchas personas que, por distintos motivos, pueden haber perdido una pieza dental provocando diferentes problemas de salud de los que a veces no somos conscientes, tales como el desplazamiento de los dientes, problemas digestivos, la inflamación de la encía o el envejecimiento prematuro; aparte del evidente efecto estético.

La colocación de un implante soluciona la totalidad del problema y es una intervención rápida e indolora que, realizada por un especialista, no presenta ningún riesgo o efecto secundario para el paciente. Gracias a los últimos avances como la osteointegración, el implante es una solución que, al igual que el diente natural, dura toda la vida siempre y cuando se efectúen los cuidados adecuados. El implante no se mueve, no afecta a los dientes contiguos y remineraliza el hueso.

La pérdida de una pieza dental tiene diferentes efectos:

  • El desplazamiento de los dientes contiguos.
  • Inflamación de la encía debido a los restos de alimentos que se acumulan en la superficie y en la cavidad del diente.
  • Problemas digestivos como consecuencia de la inflamación de la encía.
  • Envejecimiento prematuro de la cara. La falta de una pieza dental causa el desgaste de la mandíbula y la pérdida progresiva de la encía. Esto afecta a la estructura ósea de la cara, endurece las facciones y favorece la aparición de arrugas.
  • Halitosis o mal aliento.

Así, además de afectar a la estética de la cara, la falta de una pieza dental también tiene consecuencias para la salud del paciente.

Causas

La pérdida de una pieza dental puede ser debida a diferentes causas como traumatismos o problemas de salud bucodental como las infecciones. La causa más frecuente es la enfermedad periodontal o piorrea. Los dientes que antes se pierden son las muelas debido a que presentan tres raíces y acumulan con mayor facilidad placa dental o bacterias.

La caries también puede hacer perder un diente si tiene un gran tamaño o afectan al cuello del diente.

Otra de las causas es la falta de un diente desde el nacimiento. En estos casos se puede colocar un implante tan pronto como se acabe el desarrollo óseo, es decir, a partir de los 18 años.

Cirugía

La intervención para colocar un implante es sencilla y se realiza la mayor parte de las veces con anestesia local. El procedimiento es simple y la recuperación rápida, de manera que el paciente puede continuar con su actividad el mismo día de la colocación.

Hoy en día ya es posible realizar la extracción del diente y sustituirlo por un implante el mismo día sin que el paciente tenga que esperar para gozar de sus ventajas.

Ya se puede decir que el mejor tratamiento es la colocación de un implante dental, una solución definitiva a largo plazo que no entraña riesgos quirúrgicos.

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