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Implantes dentals

Un implante dental es la "raíz" de un diente hecha de titanio y colocada dentro del hueso del maxilar que aguanta la prótesis dental sustitutoria del diente. Se utiliza ante la pérdida de una pieza dental definitiva y es la opción a día de hoy más definitiva. El resultado final es un diente que estética y funcionalmente iguala al diente perdido.

Tratamiento y cirugía

Para colocar un implante dental el cirujano fija la raíz de titanio en el hueso de la mandíbula o el maxilar en función de donde estuviera situado el diente a sustituir y un diente provisional durante algunas semanas. Esta previsión se debe a que se espera que el titanio de la raíz se fusione correctamente con el hueso donde está incorporado debido al proceso de osteointegración.

Una vez fijada la raíz el cirujano realiza el implante definitivo, hecho específicamente para la zona y la sonrisa de cada persona.

En algunas ocasiones, es posible que el hueso que tenga que aguantar el implante no exista o esté muy deteriorado. En estos casos su cirujano le recomendará el procedimiento a seguir previamente a la colocación del implante: se puede regenerar el hueso o utilizar un injerto. También se puede utilizar un implante cigomático. Esta tipología de implantes son suficientemente largos como para poder fijar al hueso malar (pómulo).

Generalmente es suficiente con el uso de anestesia local.

 


 

¿Porqué es importante poner un implante dental rápidamente?

Casi en el mismo instante que se pierde el diente, el espacio vacío comienza a atrofiarse y los dientes contiguos se mueven ocupando este espacio. La creación del "vacío" favorece a la inflamación de la encía y la aparición de caries debido a los restos de alimento que se acumula. Todo esto puede llegar a provocar la malformación de la corona dental y la aparición de infecciones en la boca o problemas digestivos.

Además, la falta de una pieza dental acelera el envejecimiento de la cara ya que desgasta el hueso de la mandíbula, aumenta la pérdida de encía y modifica la estructura de la cara, endureciendo las facciones y favoreciendo la aparición de arrugas.

¿Poner un implante dental es la mejor solución para la pérdida de un diente?

El implante dental suele ser la mejor solución para tratar la pérdida de una pieza dental sea a causa de un traumatismo o del envejecimiento. El implante es el sustituto de la raíz del diente colocado en la mandíbula mediante cirugía que tiene el mayor tiempo de vida. El titanio, material del que está formado el implante, se fusiona con el hueso de la mandíbula gracias un proceso llamado osteointegración que evita que el diente se mueva, haga ruido, afecte a los dientes sanos o que el hueso de la mandíbula se desgaste; consecuencias del uso de otros tratamientos. De la misma manera, el implante suele mantenerse en excelentes condiciones 20 años después de su colocación, mientras que las otros soluciones deben reemplazarse entre 7 y 15 años después de su colocación.

Sin embargo, en algunos casos es posible que sea más recomendable el uso de otras soluciones como la prótesis adhesiva, la prótesis parcial fija o la prótesis parcial removible. En cualquier caso, se recomienda que se consulte a un cirujano especializado que le explicará sus opciones y le ofrecerá la solución que mejor se ajuste a su problema.

¿Qué es la oseointegración?

La osteointegración es el proceso que hace que el titanio del implante se fusione con el hueso de la mandíbula y que favorece que la tecnología del implante sea, a día de hoy, mucho más efectiva y de larga duración que otros tratamientos. La prótesis parcial fija o la prótesis parcial removible pueden moverse, hacer ruidos al masticar, afectar a los dientes contiguos sanos o desgastar progresivamente el hueso de la mandíbula. Gracias a la fusión con el hueso, el implante ha conseguido evitar estas consecuencias y aumentar de forma muy significativa sus años de vida.

¿Cuando no es recomendable poner un implante dental?

Hay pocas contraindicaciones que impidan totalmente la colocación de un implante y la mayoría afectan al hueso de la mandíbula. Algunas de ellas pueden ser infecciones específicas, tumores malignos que afecten al hueso o enfermedades que afecten al metabolismo del hueso.

¿Puede fallar la colocación de un implante?

Los implantes son una técnica que no provoca ningún tipo de rechazo por parte del organismo y debido a ello el ratio de implantes que fracasan es muy bajo. Sin embargo, puede fallar el proceso de osteointegración hecho que pasa únicamente en un 2% de los casos. En estas ocasiones, se debe volver a poner otro implante.

¿Porqué un implante dental?

  • Funcionalidad: se recupera la función masticatoria sin sufrir por la pérdida ocasional de la pieza
  • Naturalidad: la selección de la cerámica y su color asegura la naturalidad de la sonrisa.
  • Durabilidad: con los avances actuales, los implantes pueden durar toda la vida. ¡Olvida que llevas implantes!
  • Número de implantes: no existe límite en el número de implantes. A menudo un sólo implante puede sustituir dos piezas.
  • Pérdida ósea: previene la pérdida ósea que provoca la falta de un diente.
  • Sin dolor: el uso de anestesia local, o sedación en casos complejos, elimina cualquier síntoma de dolor durante la colocación.
  • Mínimo rechazo: el porcentaje de rechazo es mínimo si se siguen los pasos previos. Se aconseja un buen estudio clínico por parte del especialista para valorar la idoneidad del implante que mejor se ajuste a las características funcionales, estéticas y óseas del paciente.

¿Cómo aseguramos el éxito de los implantes?

  • Estudio del volumen óseo: asegurar que previamente a la implantación se ha preparado la zona, tanto la parte ósea como las encías.
  • Dejar de fumar durante un período previo a la colocación del implante para maximizar las posibilidades de éxito.
  • Salud e higiene: una buena higiene bucal es primordial en el mantenimiento de los implantes, al igual que lo es en cualquier boca con dientes propios.