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Cirugía del labio leporino

Cirugía del labio leporino o fisura palatina

La cirugía del labio leporino y la fisura del paladar se realizan mediante diferentes intervenciones a lo largo del desarrollo del niño. Su objetivo es recuperar la capacidad del bebé para comer, hablar, escuchar e incluso respirar así como una apariencia facial normal.

La primera intervención del labio se realiza entre el primer y el cuarto mes de vida del bebé. La reparación de la fisura de paladar se puede llevar a cabo, en cambio, entre el quinto y decimoquinto mes. Finalmente, puede ser necesario realizar seguimientos de las operaciones entre los dos años y el final de la adolescencia.

Reparación del labio leporino y fisura palatina

La cirugía consiste en unir ambas partes del labio fisurado y otorgar una estructura normal en el labio. Se realiza entre el primer y el cuarto mes de vida del bebé.

Posteriormente, se debe cerrar la abertura entre la boca y la nariz y reconstruir y conectar los músculos del paladar duro y blando, que tienen un papel importantísimo en las funciones de habla, audición y deglución. Esta operación se realiza en cambio en la edad de entre cinco y 15 meses.

En función de la complejidad de la malformación, puede ser que el bebé pueda necesitar también cirugías complementarias para la corrección de los problemas de audición y de dientes.

Reconstrucción estética

Posteriormente, se pueden realizar cirugías adicionales para mejorar la apariencia de la boca, labios y nariz. La mayor parte de estas operaciones se realizan ya durante la adolescencia y están pensadas para minimizar la visibilidad de la cicatriz, alinear la mandíbula o enderezar la nariz.

 


 

¿Es necesaria la operación?

El labio leporino y la fisura palatina afectan de manera grave a las capacidades del bebé para llevar a cabo funciones básicas en su vida así como de relación con las personas que lo rodean. En general, la operación es absolutamente necesaria para poder abordar este problema y asegurar un normal desarrollo del bebé.

¿Se puede diagnosticar previamente este problema?

Sí. Cada vez más, el labio leporino se detecta mediante una ecografía aproximadamente alrededor de la semana 18 del embarazo. Sin embargo, el problema se detecta de forma casi automática después del nacimiento ya que suele ser muy visible y la operación se programa casi instantáneamente.

¿Mediante la cirugía, se puede eliminar del todo la malformación?

El tratamiento de la fisura palatina o el labio leporino, además de solucionar los problemas funcionales que provocan también pretende paliar el efecto estético de la malformación. Así, se prevén diferentes cirugías pensadas para alinear la mandíbula, enderezar la nariz, reconstruir el labio o paladar y minimizar la visibilidad de las cicatrices. Aunque no siempre se consigue una eliminación total de la malformación, a nivel la estética la mejora es sustancial y a menudo sólo quedan ligeras diferencias como pequeñas cicatrices, etc.